1. El otro día en el facebook, una amiga publicó las fotografías de la Virgen de la Cantera. La gruta de la dicha virgen se encuentra instalada en el Danubio Azul, una casa de citas ubicada en el sector del ex penal García Moreno. Fermosa virgen de las prostitutas y de los artistas. Ando queriendo darme una vuelta por allá, para escribir en este blog un post que nunca escribiré.
2. En el facebook, he compartido un verso de un poema de León de Greiff. Un poema sobre cómo lo efímero se instala en la sangre y no se va, no se va y se convierte, al agriarse, en lascivia. Efímeroenfermoenternomentiradeesas. El poema se llama "Más breve" y dice así (he subrayado el verso que comparto en el FB):
No te me vas que apenas te me llegas,
leve ilusión de ensueño, densa, intensa flor viva.
Mi ardido corazón, para las siegas
duro es y audaz...; para el dominio, blando...
Mi ardido corazón a la deriva...
No te me vas, apenas en llegando.
Si te me vas, si te me fuiste...: cuando
regreses, volverás aún más lasciva
y me hallarás, lascivo, te esperando...
3. Hoy un contacto publicó un enlace. El video de "Alice" de Tom Waits. Ayer a ese mismo contacto le he posteado el enlace de "The songs that we sing" de Charlotte Gainsbourg.
domingo, 27 de septiembre de 2009
sábado, 19 de septiembre de 2009
miércoles, 9 de septiembre de 2009
Necrológicas
Ella estaba harta de la literalidad con la que ella se había aficionado de la muerte. ella leía diariamente la sección de necrológicas del periódico. A Ella, por su parte, le hinchaba mal ver la concentración con la que ella se detenía a leer uno a uno los partes de defunción y condolencias. Desde hacía años, ella compraba el periódico todas las mañanas para enterarse de quién había muerto, de quiénes eran sus deudos, de si lo querían mucho poquito o nada, de si era un muerto importante o uno al que apenas la compañía funeraria le publicó un aviso porque formaba parte del paquete que el muerto tuvo a bien adquirir antes de morir.
Ella: "No sabes de lo que me enteré hoy".
ella: "¿de qué?".
Ella: "Se murió el abuelito de la Lechuza".
ella: "mmm. sí supe".
Ella: "Mierda, siempre lo mismo contigo. Ningún muerto es novedad".
ella: "lo siento".
Ella: "No mientas. Al contrario, gozas con esa huevada".
No era verdad. La acusación de Ella era injusta porque no había gozo en lo que hacía ella. Lo hacía por reflejo. Esa mañana, por ejemplo, leyó que había muerto el papá de Octavio. ella no podía gozar con esa noticia. Al contrario, sintió un profundo deseo de llorar, cosa que hizo sólo cuando se fue al baño so pretexto de sonarse la nariz por las alergias mañaneras a causa de su rinitis crónica. Ella no hubiese comprendido su dolor por la muerte del padre de Octavio, le hubiese recriminado el hecho de que ella viviera del pasado. La relación literal de ella con la muerte sin duda desconcertaba a Ella. Sin duda.
Ella: "No sabes de lo que me enteré hoy".
ella: "¿de qué?".
Ella: "Se murió el abuelito de la Lechuza".
ella: "mmm. sí supe".
Ella: "Mierda, siempre lo mismo contigo. Ningún muerto es novedad".
ella: "lo siento".
Ella: "No mientas. Al contrario, gozas con esa huevada".
No era verdad. La acusación de Ella era injusta porque no había gozo en lo que hacía ella. Lo hacía por reflejo. Esa mañana, por ejemplo, leyó que había muerto el papá de Octavio. ella no podía gozar con esa noticia. Al contrario, sintió un profundo deseo de llorar, cosa que hizo sólo cuando se fue al baño so pretexto de sonarse la nariz por las alergias mañaneras a causa de su rinitis crónica. Ella no hubiese comprendido su dolor por la muerte del padre de Octavio, le hubiese recriminado el hecho de que ella viviera del pasado. La relación literal de ella con la muerte sin duda desconcertaba a Ella. Sin duda.
domingo, 6 de septiembre de 2009
"Amor no tengo, nada soy".
El otro día me metí al Flixter. Hace un tiempo abrí una cuenta porque unas amigas me invitaron a hacerlo. Cuando era chama, adolescente, era una maniática del cine. Me pasaba viendo películas y, además, medio obsesionada con lo que de accesorio tiene el cine: sobre todo me obsesionaba la vida caótica y fatalista de ciertos actores y directores... En fin, el otro día me metí a Flixter por segunda vez desde que abrí la cuenta, hace tres años. En ese entonces, seguramente pensé que mal no me iba a hacer empaparme nuevamente de esa leve pero total obsesión cinematográfica de antaño. Fue mentira, no me empapé. Esto no quiere decir que ahora no vea cine. Aunque la verdad es que veo mucho menos cine que antes, todavía disfruto profundamente con ciertas joyas de la cartelera o de las tiendas de dvd's piratas. Volviendo a lo de arriba, el otro día me metí a Flixter y decidí ampliar en algo mi perfil de usuario incorporando cierta información sobre mis preferencias. Me quedé sorprendida yo misma cuando no pude llenar sino la casilla de película favorita, cosa que hice casi como autómata, ya de tanto repetirme yo misma el disco rayado -que no es lo mismo que rallado- de que "Bleu" de Kieslowski es mi peli favorita. Entonces, entre aturdida y avergonzada, cliquié Salir y no he vuelto, y creo que no volveré, a meterme a Flixter.
Hoy, buscando unos trabajos que escribí durante la maestría, me encontré con uno que escribí para mi clase de Retórica. Era un paper sobre la retórica de la cotidianidad y la retórica del silencio. Y en ese paper escribí una brevísima reflexión sobre "Bleu" y el silencio. La protagonista de esa peli, sabrán, casi no habla. Los diálogos son escasísimos. En ese contexto, ella se ve en la encrucijada de terminar de componer en colaboración la canción por la unificación de Europa, que había sido encargada a su esposo, muerto en un accidente de tráfico en el que también murió su pequeña hija. Y ella, en principio, se niega (en realidad, se sugiere que ella le daba componiendo al esposo, mientras éste vivía, cosa que lo que le estaban proponiendo, sin saber, era terminar su propia canción inconclusa). La reflexión que escribí en el paper de mi clase no va por donde quiero ir en la entrada de este blog, pero me ocurrió, leyéndola, una de esas epifanías joycianas (en la escala que me lo permite mi intelecto, menos dotado y más dado a la jarana y al agua tibia) que me ha llevado a esto:
Julie, que así se llama ella, desintegrada ante las muertes de su esposo e hija y ante la traición del esposo, de la que ella se entera después del accidente, no puede componer nada que sugiera, siquiera mínimamente la idea de unificación. Lo que logra Kieslowski en esta peli, es mostrarnos, a través de recursos visuales y musicales casi exclusivamente, la paradoja: la desintegración y el ostracismo del ser al que se le encarga crear en torno a la unificación, a lo comunitario. Al final, ella lo logra. Pero no en un recurso fácil, ni final feliz. Esa canción, compuesta en realidad por Zbigniew Preisner para la peli, portentosa, pero triste, nos remite a la imposibilidad de ser en tanto se carezca de amor. Se puede estar en el mundo, pero se puede ser sólo en el alma del otro, azogue hecho carne. Y al final, Julie hace el amor con Olivier, el músico enamorado de ella desde siempre. Empieza a construir el amor, a edificar el amor, para poder ser. Ése es el final cerrado más abierto que he presenciado en cine.
Concretar es una tarea difícil. En todo. No sé aún quién es mi director favorito, ni mi actor favorito, ni nada.
Hoy, buscando unos trabajos que escribí durante la maestría, me encontré con uno que escribí para mi clase de Retórica. Era un paper sobre la retórica de la cotidianidad y la retórica del silencio. Y en ese paper escribí una brevísima reflexión sobre "Bleu" y el silencio. La protagonista de esa peli, sabrán, casi no habla. Los diálogos son escasísimos. En ese contexto, ella se ve en la encrucijada de terminar de componer en colaboración la canción por la unificación de Europa, que había sido encargada a su esposo, muerto en un accidente de tráfico en el que también murió su pequeña hija. Y ella, en principio, se niega (en realidad, se sugiere que ella le daba componiendo al esposo, mientras éste vivía, cosa que lo que le estaban proponiendo, sin saber, era terminar su propia canción inconclusa). La reflexión que escribí en el paper de mi clase no va por donde quiero ir en la entrada de este blog, pero me ocurrió, leyéndola, una de esas epifanías joycianas (en la escala que me lo permite mi intelecto, menos dotado y más dado a la jarana y al agua tibia) que me ha llevado a esto:
Julie, que así se llama ella, desintegrada ante las muertes de su esposo e hija y ante la traición del esposo, de la que ella se entera después del accidente, no puede componer nada que sugiera, siquiera mínimamente la idea de unificación. Lo que logra Kieslowski en esta peli, es mostrarnos, a través de recursos visuales y musicales casi exclusivamente, la paradoja: la desintegración y el ostracismo del ser al que se le encarga crear en torno a la unificación, a lo comunitario. Al final, ella lo logra. Pero no en un recurso fácil, ni final feliz. Esa canción, compuesta en realidad por Zbigniew Preisner para la peli, portentosa, pero triste, nos remite a la imposibilidad de ser en tanto se carezca de amor. Se puede estar en el mundo, pero se puede ser sólo en el alma del otro, azogue hecho carne. Y al final, Julie hace el amor con Olivier, el músico enamorado de ella desde siempre. Empieza a construir el amor, a edificar el amor, para poder ser. Ése es el final cerrado más abierto que he presenciado en cine.
Concretar es una tarea difícil. En todo. No sé aún quién es mi director favorito, ni mi actor favorito, ni nada.
lunes, 31 de agosto de 2009
Post miminuto: ausencias
1. La Ramona PonceBorja estuvo con nosotros el fin de semana. Corretearon con Pedro el perro todo lo que les dio la gana. La fui a dejar ayer donde la Dolores. Y desde esta mañana estoy aprendiendo a sufrir la melancolía del Pedro por la ausencia de la Ramona. El Pedro está perdidamente enamorado de ella.
2. Hay una canción que se llama "Ausencia", cantada por Cesária Évora. Es verdaderamente hermosa. Oí esa canción hace muchos años y la tenía en un disco junto con otras canciones que escuchaba mucho en una época en la que yo estaba entre triste y desesperada. La misma época en la que con un grupo selecto de gente (en realidad creo que sólo la Flo y yo) nos volvimos adictas a la primera temporada de Operación Triunfo. Polémico, pero real. Fue la única temporada que nos jalamos y con fidelidad. Lo cierto es que en ese disco estaba también una canción que se llama "Noches de bohemia" cantada por Manu Tenorio y Nuria Fergó, de OT... Y yo me iba de mocos. "Ausencia" está originalmente en el soundtrack de "Underground" de Kusturica.
3. Me ha dado una suerte de melancolía adelantada pensando en el viaje a la yoni que es inminente.
2. Hay una canción que se llama "Ausencia", cantada por Cesária Évora. Es verdaderamente hermosa. Oí esa canción hace muchos años y la tenía en un disco junto con otras canciones que escuchaba mucho en una época en la que yo estaba entre triste y desesperada. La misma época en la que con un grupo selecto de gente (en realidad creo que sólo la Flo y yo) nos volvimos adictas a la primera temporada de Operación Triunfo. Polémico, pero real. Fue la única temporada que nos jalamos y con fidelidad. Lo cierto es que en ese disco estaba también una canción que se llama "Noches de bohemia" cantada por Manu Tenorio y Nuria Fergó, de OT... Y yo me iba de mocos. "Ausencia" está originalmente en el soundtrack de "Underground" de Kusturica.
3. Me ha dado una suerte de melancolía adelantada pensando en el viaje a la yoni que es inminente.
viernes, 28 de agosto de 2009
Historias tristes
Regresamos con Alicia el miércoles de nuestro viaje a la costa. Estuvo riquísimo. La ruta del sol, que ahora se llama ruta spondylus, está llena de playas de maravilla. Creo que de todas la que más me gustó fue Ayangue, como a cuarenta minutos de Salinas. A esa playa había ido desde niña, porque a mi familia le encantaba ir a comer langostas allá. Ahora está un poco cambiada, pero preserva su belleza de antes. Playa en herradura, como casi todas las de esa zona, su longitud es incluso menor a la de los frailes, muchos botes, cabañas de restaurantes... Ayangue me transmite la sensación de lo justo, no hay excesos, como sí los hay en el centro de Montañita, por ejemplo. Fuimos a ver a los amantes de Sumpa, dos veces, pero solo la segunda nos dejaron pasar, en ninguna le atinamos al horario de atención del museo. La verdad es que sí resulta muy conmevedor el gesto, la postura de esas calaveras. Espero sinceramente que hayan sido felices en vida. Vimos a las ballenas en Pto. López, espectáculo que también resulta conmovedor. Llegamos hasta Manta. Ahí nos recibió Sandra en su casa. Y nos contó una triste historia. Un biólogo amigo suyo, vio cómo una jorobada, con su cuerpo, defendía a su ballenato del ataque de una orca. Las embestidas brutales de la ballena asesina fueron mortales cuando la jorobada, en un intento desesperado de protección a su hijo, lo sube a su lomo. La orca mató a la jorobada y se comió al ballenato. Fin de la historia.
Fuimos a Montecristi. Ahí conocimos el museo de las hermanas Largacha. Ellas mismas reciben a sus visitantes. Maruja Largacha, nos deleitó con su acordeón. Tocó, entre otras, "Fumando espero", tema que en los cincuentas hiciera famoso Sarita Montiel. Aquí una foto de Maruja:
Pasamos en Guayaquil unos tres días antes de regresar a Quito. Durante mi viaje, pensé en Quito. Me gusta esta ciudad en la que vivo. La plena que me gusta mucho. Y me vino a la mente, la imagen de uno de mis últimos recorridos por Quito, antes de viajar a la costa. Es para mí una historia triste. En el carro, por la Coruña de norte a sur, antes de llegar al redondel de Artigas, de repente, como en un mal sueño, aparece una monstruosidad frente a uno. Un edificio que se ha vendido como el más moderno edificio de negocios de Quito, es en realidad el más horrible adorno, el espantapájaros, el agua envenenada, la estaca asesina de la Floresta. A mí personalmente, me parece un edificio horroroso. La figura del círculo me priva, pero quien diseñó ese armatoste, logró hacerme sentir que el círculo también puede servir para el mal... Bueno, pero cada quien tiene su gusto, a lo mejor, a alguien le parece una hermosura. En todo caso, a mí me molesta la ubicación del edificio. Está en una esquina en donde es imposible no verlo y en un barrio en el que desentona a todas luces. Ayer conversábamos con el Juampi sobre esto y él me decía que debería haber algún tipo de ordenanza municipal sobre la estética arquitectónica de algunos barrios, como ocurre en muchas ciudades donde se maneja una política de preservación de ciertos paisajes urbanos. Me parece horrible y una batraciada sin nombre haber permitido tremendo horror en esa esquina de la Coruña y 12 de Octubre. Habrá que esperar mil años para que sea ruina.
Las ciudades van creciendo; espero -quizá románticamente- que en ese crecimiento Ayangue no pierda eso que tanto me atrae de su paisaje, de su estar ahí. Quito es linda, pero ojalá no se siga llenando de lunares feos que no hay como extirpar.
domingo, 16 de agosto de 2009
Tráemelo
Estamos en Guayaquil, con Alicia. Mañana lunes empezamos nuestro viaje por la ruta del sol. Nos vamos en bus hasta Salinas. De ahí, en carro prestado, nos vamos hasta Manta. Me gusta viajar, pero no me gusta manejar cuando hay tráfico. Nos quedamos estos días en Guayaquil para pasar un tiempo con nuestras familias. A mi mami la operaron de la rodilla. Salió todo bien. Tenía el menisco roto y de paso le fueron limpiando unos cartílagos y reacomodando la rótula. Salió caminando del hospital al día siguiente. Mi mami es una mujer fuerte, pero nerviosa. Me quedé durmiendo con ella los dos días de hospital, aunque no era necesario por el tipo de cirugía. He pasado mucho tiempo con mis sobrinas, sobre todo, con la Titi, porque la Cosa como que ya está en otras. Con la Titi jugamos ful. Sospecho que me mira como su compañera de juegos, cosa que no resulta tan tirada de los pelos ya que se me da con facilidad lo de entretenerme con ciertos juegos de niños. Me mira y me trata como a su igual. A pesar de que soy mucho más grande que ella. En tamaño, al menos.
Alicia anteanoche tuvo un sueño feo. Estuvo triste toda la mañana. No nos vimos sino hasta la noche. No me gusta que Alicia esté triste. Y menos por sueños feos. La Titi dice que los sueños feos dan miedo y que lo único bueno que se puede hacer es despertarse. En la noche, salimos con unas amigas suyas, de Alicia. Yo no hablo mucho, pero escucho. Hay gente tan diferente en este mundo: gente bruta y astuta; vírgenes y prostitutas; pobre, ricos, clase media... En fin. Estas dos amigas con quienes salimos anoche son muy distintas entre ellas, personas interesantes, con tormentos y actitudes diferentes, pero sometidas al mismo calor ecuatorial, húmedo, sofocante de Guayaquil. Y a los mosquitos, por supuesto. Y -sospecho- a los mismos deseos.
Una noche, en el hospital hice el ejercicio de concentrarme mucho en algo. Tuve dos tipos de respuestas. Sobre una de ellas, he escrito en este post. Sobre la otra, mucho menos importante, no voy a escribir nada. Finalmente, los deseos de la gente -incluida yo, si cabe- son todos bien parecidos y suelen tener que ver con la presencia de otros: eros y tanatos, que se dice.
Ha sido un alivio ver a mi mami salir bien de su operación, a la Titi reír y abrazar a Alicia.
Alicia anteanoche tuvo un sueño feo. Estuvo triste toda la mañana. No nos vimos sino hasta la noche. No me gusta que Alicia esté triste. Y menos por sueños feos. La Titi dice que los sueños feos dan miedo y que lo único bueno que se puede hacer es despertarse. En la noche, salimos con unas amigas suyas, de Alicia. Yo no hablo mucho, pero escucho. Hay gente tan diferente en este mundo: gente bruta y astuta; vírgenes y prostitutas; pobre, ricos, clase media... En fin. Estas dos amigas con quienes salimos anoche son muy distintas entre ellas, personas interesantes, con tormentos y actitudes diferentes, pero sometidas al mismo calor ecuatorial, húmedo, sofocante de Guayaquil. Y a los mosquitos, por supuesto. Y -sospecho- a los mismos deseos.
Una noche, en el hospital hice el ejercicio de concentrarme mucho en algo. Tuve dos tipos de respuestas. Sobre una de ellas, he escrito en este post. Sobre la otra, mucho menos importante, no voy a escribir nada. Finalmente, los deseos de la gente -incluida yo, si cabe- son todos bien parecidos y suelen tener que ver con la presencia de otros: eros y tanatos, que se dice.
Ha sido un alivio ver a mi mami salir bien de su operación, a la Titi reír y abrazar a Alicia.
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